viernes, 31 de mayo de 2013

A la Esperanza

 Llegastes a mi vida temprano
en el ocaso de la infancia que nunca tuve,
inocente, pueril, venías a llevarte
a matar el gusano de mi corazón,
llegaste para purificar mi alma
en forma de ídolo, te alabé,
esperé en ti, eras mi vida
te veía en todas partes
hasta que dejé de verte.

Entonces vagabundeé sin rumbo
perdido en la nada
pero ¡volví a encontrarte!
cuánto tiempo te anhelé,
te vi en unos ojos, en una sonrisa,
en una tez blanca, bella, joven, vana....
y te convertiste en mi dulce amante
me tenías y yo te tenía
pero no eras más que un espejismo
te perdí, te busqué por todas partes
en todos los ojos, en todas las miradas
te llamé vida, te llamé futuro
ahora te llamo absurdo, quimera, nada.

No eres más que una prostituta
que cuando es de su conveniencia se muestra
susurrando bonitas palabras al oido,
no eres más que:
una llaga en el fondo del alma que no tengo

Oh! Esperanza, que triste y corto fue lo nuestro
ya no te veo, ya no te siento,
ya no te quiero, ya... te perdí....


jueves, 9 de mayo de 2013

El triunfo de la voluntad


Nosotros, los héroes, los aristócratas, los reyes de este mundo, los hiperbóreos, los amantes de la tierra…. Nosotros tenemos el poder, nosotros tenemos la voluntad, nosotros tenemos el poder de la voluntad, ese tipo de voluntad de poder, propio de seres superiores, que encauzan esa voluntad de poder para cumplir sus propósitos, para alcanzar sus metas, para luchar contra el nihilismo, para visualizar más allá del bien y del mal para vencer. Deje el ser humano de segunda clase, deje el miembro de rebaño que el poder de la voluntad triunfe, que el cobarde, que el débil tiemble ante el rayo de la voluntad. Nosotros encauzamos, nosotros vemos, nosotros elegimos y suena la novena de Beethoven en el día de nuestra victoria, suena Chopin en nuestra soledad, se mezcla se funde con nuestros sentimientos, con nuestras pasiones y nos llevan a un lugar superior, nos convierte en seres divinos terrestres. Bienaventurado aquel que se quita la joroba, el yugo de la vida, de las circunstancias, del miedo, del pánico y lucha, lucha. El poder es nuestro medio, la voluntad es nuestro fin, las metas las que no propongamos, el camino nuestra recompensa, las oportunidades nuestra ayuda, la pasión nuestro estandarte, el poder de la voluntad, sí el poder de la voluntad nos alzará hacia lo más alto, desde la cima de nuestro triunfo veremos al hombre como algo pequeño, insignificante, decadente, vacío, cobarde…

Es ist schon der Zeit für Der Triumph des Willens, ya es el tiempo del triunfo de la voluntad