viernes, 28 de diciembre de 2012

Circunstancias

"Yo soy yo y mis circunstancias" eso lo decía Ortega y Gasset, ¡cuánta razón tenía! todos somos producto de nuestras circunstancias, todo aquello que hacemos, todo aquello a lo que podemos aspirar, nuestras relaciones, nuestras enfermedades, nuestra moral, nuestras creencias.... culturalmente hemos creado unas formas de relación con la familia, con la persona amada, formas de amar, sentir, de mirar la vida, creadas por nosotros y hermosas, no por ellos menos ciertas.

Elegimos menos de lo que creemos, nuestras circunstancias eligen por nosotros.....




lunes, 20 de agosto de 2012

Destruye tus miedos, o estos te destruirán a ti


El miedo nos bloquea, el miedo nos frustra, el miedo nos hace inseguros, el miedo no nos permite ser valientes, el miedo nos impide luchar por nuestros sueños, el miedo nos destruye. Destruye tus miedos, o estos te destruirán a ti, plantemos cara a nuestros miedos, luchemos y derrotémoslo… solo con esa esperanza con esa luz podremos conseguir escalar las montañas del miedo, alcanzar la luz, la vida…

El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente.
                           

sábado, 11 de agosto de 2012

Seamos la luz en un mundo de tinieblas


Sólo en la oscuridad de la noche podemos ver las estrellas.

La oscuridad está por todas partes, vivimos en un mundo de tinieblas, esta en el aire que respiramos, que entra en nuestro pulmones, pasa a la sangre, a nuestro corazón, lo contamina… es bombeado por este, pasa a las arterias, al resto de nuestro cuerpo, lo contamina… llega hasta nuestra mente, la contamina… pasa por nuestros ojos, nos ciega… No dejemos que la oscuridad de este mundo nos ciegue, olvidando lo bello, los buenos momentos que merecen la pena vivir… no permitas que la oscuridad potencie tu pesimismo, llegando incluso a imaginar mentiras que no existen.

Busquemos la luz no nos quedemos parados respirando la oscuridad de la existencia. Busquémosla, encontrémosla y reflejemosla a un mundo que está inmerso en las tinieblas

Seamos la luz del mundo, una lámpara sirve para alumbrar no para ocultarla con los fantasmas que viven bajo nuestra cama, seamos la luz del mundo en la noche de la existencia.

viernes, 10 de agosto de 2012

El fruto del árbol de la existencia


Era una noche como la de todo los sábados, el señor Nadie salía con sus compañeros de trabajo Alguien y Cualquiera. En aquel pub había muchos como el señor Nadie, todos iguales, la misma persona repetida muchas veces, un rebaño de hombres que brindaban, bebían y reían. La risa… no es más que un mero invento para ocultar el profundo sufrimiento y vacío que te regala este paseo por la existencia.

Esa tortura ya acabó, ahora se dispone a entrar en su apartamento. Es una verdadera tortura estar rodeado por un rebaño y sentir una absoluta soledad, es de los más grandes vacíos que deja la existencia, ya ni si quiera Alguien o Cualquiera llenan ese hueco, la definición ideal de Aristóteles sobre la amistad, se perdió hace mucho tiempo, somos tan solo asquerosos seres sociales que intentan satisfacer sus instintos.

El señor Nadie, cierra la puerta, un fuerte portazo causado por una corriente de aíre, se dispersa por la sala y por su alma como si se tratara de un jarro de agua fría en la cara. Se siente vacío, no sabe por qué, no es capaz de ordenar sus pensamientos, el dolor en esos casos es la mejor anestesia para dormir a la razón.

Esa noche, como la de todos los sábados, el Señor nadie se mete en su cama e intenta dormir, pero sus pensamientos no se lo permiten, sufre de insomnio. El insomnio es una de las peores torturas, el querer dormir por cansancio, y no poder, es un asunto que está por encima de la voluntad, el insomnio tampoco te permite hacer nada de provecho, ni nada para llenar ese vacío, como la lectura o el cine, esos pensamientos alomorfos cual demonio que incrusta sus garras en tu mente, no solo no lo permiten no dormir, o entretenerse, que es lo mismo que decir evadirse, sino que lo torturan todos los sábados.

Se levanta de la cama, va al salón se deja caer en el sofá, toma el mando de la mini-cadena y hace que está comience a funcionar… pero ¿qué suena? Es la misma melodía que sonaba esa misma noche antes de cruzar la calle, gradúa las luces al mínimo posible, casi a oscuras junto a su soledad, se deja llevar por notas que bailan por la sala, penetran por su cuerpo llegando a su alma, y sirven como anestesia para el dolor.

Pero no es suficiente, porque la canción tarde o temprano termina, y comienza en el interior de su alma los oscuros barrocos acordes de Tocata y Fuga. Los pensamientos alomorfos, oscuros vuelven, viajan desde su subconsciente hasta su consciente y viceversa, y por el camino arrancan su corazón dejando su pecho hueco, vacío… y una fría corriente pasa a través de él, dejando una sensación de absoluta desolación.

El señor Nadie se siente vacío, no sabe por qué echa de menos algo que desconoce  y eso le hace perder las esperanzas, ocultando toda mínima luz. Todo se para, la melodía bachniana cesa, las luces se apagan… al mismo tiempo una pregunta en su cabeza se enciende: ¿qué me pasa? que… ¿Qué te pasa? yo mismo te daré la respuesta, has probado el fruto del árbol de la existencia, y su jugo agrio, conocido como tedio fluye por tus venas…

miércoles, 8 de agosto de 2012

El niño conoce a la muerte

Niño: ¿Qué es eso?
 Hermana: ¿el qué? 
Niño: La muerte


Escena de la película "La Cinta blanca" del director Michael Heneke

lunes, 6 de agosto de 2012

Certificado de existencia



Dijo el fulano presuntuoso:
"hoy en el consulado
obtuve el habitual
certificado de existencia:

consta aquí que estoy vivo
de manera que basta de calumnias.

Este papel soberbio, irrefutable...
atestigua que existo.

Si me enfrento al espejo
y mi rostro no está
aguantaré sereno,
despejado...

¿no llevo acaso en la cartera
mi recién adquirido,
mi flamante
certificado de existencia?

Vivir, después de todo,
no es tan fundamental
debidamente autorizado
certifique que uno
lo importante es que alguien
probadamente existe.

Cuando abro el diario y leo
mi propia necrológica
me apena que no sepan
que estoy en condiciones
de mostrar dondequiera
y a quien sea
un vigente prolijo y minucioso
certificado de existencia.

¿Cuántos zutanos andan por la calle
creyendo que están vivos
cuando en rigor carecen del genuino
irreemplazable
y soberano
certificado de existencia?

Mario Bendetti 

Die Wanderer über dem Nebelmeer

"El viaje sobre el mar de niebla" de Caspar David Friedrich

Eh! ¡Tú! ¡Caminante!, sin decir ni una sola palabra, quiero que gires tu frío cuerpo e inmediatamente me mires a los ojos, sé mejor que tú que detrás de mí se encuentra tu castillo. Sí, lo sé, sé mejor que tú, que si te vuelves verás las ruinas del castillo de aíre que no hace mucho se derrumbó sobre tu espíritu y acabando con todas tus ilusiones, que sepas, que eso, ya pasó, era necesario que pasara no podemos ser inocentes para siempre, hemos de enfrentar cara a ese mar de niebla infinito; por favor, caminante, vuélvete cómo te mencioné antes.
Se vuelve cumpliendo mi orden. Los tiempos están desquiciados; ¡ah! condenada desgracia ¡haber nacido yo para enderezarlos! – me responde el caminante.
He aquí delante de ti, he puesto dos puertas, puedes bajar con prudencia y adentrarte en el mar nieblas y enfrentarte con todo tu ser a él, o puedes arrojarte por este precipicio y acabar con todo, no me contestes, sé que careces de valor para lo segundo. – le contesto severamente.

He aquí la dura vida, es lo que encontramos después del derrumbamiento del castillo, todo hombre ha de cruzar ese mar de nieblas, no decidimos nosotros nacer, porque si conoceríamos la realidad de ante mano y tuviésemos esa capacidad de elección, nadie se atrevería a comenzar este afanoso camino, claro que antes de que el castillo se viniera abajo, ignorábamos la realidad – digo tras una pausa

Sí, las circunstancias no las puedo negar, sería un cobarde si ahora mismo me arrojase por ese acantilado, además siento curiosidad por saber que me espera, ¿Qué habrá debajo de ese mar de nieblas? Sabes, mi hermano ya eligió enfrentarse a ese camino, pero mi hermano es completamente por dedicarse sólo a vivir la vida. Está demasiado ocupado viviéndola para pensar sobre ella; mi error fue abrir un día un libro – me responde con una falsa sonrisa.

Conozco a tu hermano, su castillo se le derrumbó, pero no lo notó, le mostré las dos puertas, y sin dudar eligió la vida, eligió la correcto, pero la cuestión no es dar el primer paso, es continuar el camino, él con todo su necedad no le hizo frente a la realidad, aún puede cambiar y seguir el camino angosto que te guía a lo que hay detrás de la niebla, no hay palabras que describan lo que hay detrás de todo esto, el mínimo intento de descripción sería un fracaso, porque tu mente no está preparada y el lenguaje es incompleto para ello. Pero, desearía que no te turbes, sé cómo te sientes, los libros guardan dolor entre sus páginas, pensar en la vida es doloroso, pero es la única forma de cumplir nuestras metas, tu hermano está ahogado con las pasiones que le ofrece el camino, está distraído con todas esas vanidades, es un maleante, tuvo que empezar el viaje a que te adentras, pero no supo continuarlo, ¿conseguirá terminarlo? en él está la elección, porque aunque no queramos estamos condenados a elegir, es agotador haber comido del árbol de la ciencia, sé que lo hiciste en el momento idóneo, antes que se derrumbará el castillo, por eso toda esperanza que construiste en él, ahora te parece vacía, pero no temas, no estás solo, aunque eso creas, empiezas el camino en tu más cruel soledad, pero ignórala, el mal quiere que fracases, que arrojes tu cuerpo por ese precipicio. Sé que hay tanta o más bruma en tu mente que en el horizonte, no te ciegues, en el camino encontrarás almas con las que te identificarás como si se tratasen de espejos colocados al azar, ahora te sientes solo, esto es temporal, hasta ese camino es temporal, aunque te parezca infinito e imposible, no conoces lo que te pierdes si divagas y no llegas a tu meta en el tiempo que te toca.

Me siento desesperanzado y a la vez con esperanzas de ver con mis propios ojos qué hay en esa ruta, que me anuncias como un ángel en la tétrica noche, desde aquí diviso unos montes, unas rocas que sobresalen de ellas, me muero por conocerlas, aunque tengo miedo, me siento frustrado si me entretengo como mi hermano y me condeno a mí mismo. - me dice con preocupación.
No te preocupes porque muchos son los que lo empiezan, pero pocos los que alcanzan la meta, sigue los consejos de la razón y no desprecies los deseos de tu corazón

Sin decir nada más, nuestro viajero se da la vuelta, se acerca al precipicio, mira el profundo vacio, duda un segundo… se gira hacia la derecha, y sigue la senda que se encuentra que le lleva al mar de niebla, cargado de nuevas esperanzas pero con un poco de desconfianza en los ojos inicia su camino hacia el tenebroso y emocionante mar de niebla…