Llevo
meses intentando darle respuesta a esa pregunta, todo comenzó cuando vi por
primera vez el cine de Michael Haneke al que considero un gran director, su
película “Funny Games” podría ser
perfectamente una oda a la violencia, el mérito que tiene esa película es que
la persona que la ve se angustia de la violencia que en ella está contenida,
una violencia extrema, sádica, de la cual su director es capaz de crear una
obra de arte. La cuestión es, es una obra de ¿arte? Esta pregunta suena de
nuevo en mi cabeza tras a ver visto otra joya del cine “La naranja mecánica”
tras leerme el libro, cine y literatura, ¿arte no? Pienso que en eso está el
mérito en hacer de algo sucio una obra de arte, pensemos en la triología del
Padrino, especialmente en la primera, hemos de admitir que todos sufrimos
cuando intentaron asesinar a Vito Corleone, e incluso nos parece simpático y en
algún momento de la película queremos ser mafiosos como él, pero ¿cómo se puede
tener simpatía por un mafioso, una persona que se enriquece del asesinato? He ahí
el mérito de esa película, que a un ser despreciable le tengamos simpatía,
supongo que con la violencia en el cine (hablo de las películas dignas, no la
porquería que nos vende Hollywood) y en el arte en general en eso está el
mérito en a partir de la violencia hacernos sentir, no una sensación de
disfrute sino lo contrario de angustia y sufrimiento al fin y al cabo que no es
el arte sino un medio de transmisión de ideas, sensaciones y sentimiento, incluso cuando estos son violentos.
